“Las redes sociales han trivializado la política en las sociedades de la modernidad tardía”

 

img_8445
Majid KhosraviNik, profesor de la  Universidad de Newcastle (Reino Unido)

englishversion

 

Majid KhosraviNik es profesor en la Universidad de Newcastle (Reino Unido). Su investigación se centra en el estudio de los medios digitales, el discurso y la política. Ha publicado numerosos trabajos sobre el discurso acerca de la inmigración, la representación del yo y el otro, la identidad nacional, el populismo…

El profesor KhosraviNik visitó el Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra como ponente del congreso ‘In the name of the people: representing the people in twenty-first century politics‘, donde habló sobre ‘Digital discourse, populism and social media communication’. La actividad se enmarcó en el proyecto ‘DEMOS’, enmarcado en ‘Discurso público’ del ICS, que contó con el patrocinio del Ministerio de Economía y Competitividad y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional.

 

¿Internet está contribuyendo a alterar los procesos políticos en las democracias occidentales?

Internet, que aspiraba a convertirse en un espacio de participación, ahora es un lugar para hacer dinero. Los filtros burbuja restringen la diversidad, pues cada individuo ve contenidos acordes con su perfil: lee un determinado tipo de noticias, percibe el mundo de una manera en concreto. Pero la realidad es que hay muchas personas que hacen las cosas de otro modo. Supone un desmontar la sociedad, ya que no propicia la conexión necesaria para que se dé la colectividad: asumimos que está ahí, pero no es lo que vemos ni lo que sentimos.

Toda fuerza que reduce la colectividad, la unidad y la armonía amenaza la democracia. Eso es lo que ocurre con el individualismo extremo: nadie se preocupa por nadie, todo se convierte en una competición. De ese modo, por ejemplo, surge la evasión fiscal; cada uno paga impuestos de la forma que más le conviene. Pero este problema también se da en el mundo off line, no solo on line… Frente a esto, debe haber un espíritu de contribución a la sociedad para mejorarla.

Internet está penetrando en la vida social y la está cambiando de dentro hacia afuera. Realmente necesitamos preservar nuestra humanidad, tratar de ver las implicaciones en cada aspecto de la vida

-¿Pueden hacer algo los ciudadanos para salir de este círculo y buscar otra información, ideas y perspectivas diferentes…?

Es posible si, por ejemplo, un gran número de personas boicotean algunas de las redes sociales, pero no creo que vaya a ocurrir. Tengo que reconocer que muchos conocidos míos están saliendo de ellas. No obstante, no creo que sea suficiente; los ciudadanos no pueden resolverlo porque ellos no han generado el problema. Lo que hace falta es un liderazgo fuerte al nivel más alto para que haga una regulación efectiva del sistema, que vaya a la raíz de los problemas.

-Junto con esto hay, además otro factor: internet da más visibilidad a las posturas radicales. ¿Lo moderado tiene la batalla perdida?

Sé que se hacen muchos esfuerzos para hallar formas de detener esto, pero es complicado porque está en juego la libertad de expresión. ¿Qué se considera radical?¿Qué nivel podemos aceptar? El significado es algo muy fluido: puedes decir algo horrible en un lenguaje que suene bien. Los sistemas científicos no pueden detectarlo. Y no es únicamente una cuestión de lenguaje, sino de conexiones, redes, enlaces… Internet está penetrando en la vida social y la está cambiando de dentro hacia afuera. Realmente necesitamos preservar nuestra humanidad, tratar de ver las implicaciones en cada aspecto de la vida: la política, las compras… Pero no todo es negativo: a veces algunas personas a las que les costaría mucho encontrar amigos encuentran una comunidad en la que pueden hablar y sentirse normales.

La política se ha profesionalizado y especializado tanto que se ha alejado del ciudadano real

-¿Los populismos han ganado terreno gracias a las redes sociales?

Las redes sociales tienen un diseño propio que favorece el tipo de mensaje populista, emocional y colérico. Es lo que se llama economía de la atención: tienes que decir algo diferente, extraordinario, debes ser emocional, impersonal, subjetivo, incluso drástico -por ejemplo, con amenazas-.  Si tu mensaje es decente, agradable y lógico no generará interés. Las redes sociales están diseñadas en torno a la popularidad y esta se consigue a través de la atención de la gente, que muchas veces se consigue con un tono que no es el que emplearías habitualmente.

Las redes sociales propician las denominadas cámaras de eco, que llevan a las personas a determinados espacios en los que solo interactúan con otras de ideas afines. De ese modo, si tienes una idea estúpida o estás equivocado nadie te lo rebatirá, pues únicamente te relacionas con los que piensan como tú. Es cierto que en la vida social muchas veces expresamos conformidad cuando estamos con otros, aunque disentamos, pero en las redes se da de forma más radical porque no queremos que nos desafíen.

El auge de los populismos es un problema de la democracia en Europa: no representa a los ciudadanos y no les proporcionan suficientes beneficios, esperanza o perspectivas de futuro. En algunos países es por la corrupción endémica, en otros por el capitalismo, que solo beneficia a unos pocos.

Debido a este descontento general, da la sensación de que quizá los partidos y organizaciones tradicionales no son suficientemente buenos y que hay que apostar por algo completamente diferente, por alguien con un lenguaje distinto, que no se parece a ellos y que expresa lo que muchos piensan. Necesitamos atender el caso de cada país, no se puede generalizar, por supuesto, pero podemos observar que en los últimos 20 años se ha tendido a rechazar la globalización y se apuesta por el nacionalismo, el yo tradicional.

-¿Qué pueden hacer los partidos tradicionales para combatir esto?

En el caso de Inglaterra, no está haciendo lo que originalmente se suponía. No se trata de luchar contra el partido de la oposición, sino de representar la gente y averiguar los motivos por los que la gente está enfadada. Por ejemplo, si crece el racismo no hay que alimentarlo, sino comprender por qué los ciudadanos ven a los inmigrantes como enemigos.  El problema es que la democracia no está funcionando bien y eso se debe principalmente a que la política se ha profesionalizado y especializado tanto que se ha alejado del ciudadano real. La mayoría de la población no se reconoce en los tecnicismos. Junto con la falta de conexión con el ciudadano, otra de las amenazas de la democracia es la ausencia de liderazgo.

brexit.jpg
Marcha anti Brexit en Londres el 23 de junio de 2018. Wikimedia Commons (Ilovetheu).

-¿Esto también es un reto para las instituciones europeas?

La Unión Europea también está cometiendo errores. Prioriza la economía de mercado sobre la representación del pueblo y el bien para un país. En el caso del Brexit, no es que Reino Unido haya decidido salir de la UE porque sea más capitalista, sino porque siente que no le importa a nadie, que lo único que le reporta la pertenencia a la UE es trabajar más a cambio de menos dinero o recibir préstamos a un alto interés, pues el sistema bancario lo controla todo. La economía de mercado se ha convertido en una ideología y es peligroso que se convierta en el principio y fin de todo. Según los países, aparecen otros factores. España, Italia, quizás Portugal… perciben que no se les trata de forma igualitaria con respecto a otras naciones. Y en Alemania o Francia el problema es más de corte cultural: quieren un trato especial.

Con el Brexit, los jóvenes han visto qué ocurre cuando no votan y de repente lo han considerado importante

-Muchos jóvenes europeos no tienen interés por la política. ¿En qué medida la comunicación digital puede servir para implicarles?

En un inicio se pensó que las redes sociales podrían ayudar a reconectar a los jóvenes con la política por la facilidad de la interacción, pero eso no ocurrió. Lo que ha pasado es que las redes han trivializado la política. Esta se ha fusionado con la economía y ambas, a su vez, con la actividad de los medios. No hay una discusión real, debate, argumentación. Por supuesto, esto es aplicable a la modernidad tardía, no para las sociedades de países como Irán o Egipto. En este último la política real está muy viva. Se hace política en las redes sociales; incluso los jóvenes participan porque creen que el cambio es posible y que tienen una responsabilidad en ese sentido. Sin esperanza de cambio no te haces responsable de que ocurra.

Después del Brexit pensamos que el escenario ha cambiado para los jóvenes británicos, pues se han sentido traicionados por el voto de los mayores. Estos morirán pronto y serán los jóvenes los que sufrirán las consecuencias. Han visto lo que ocurre cuando no votan y de repente lo han considerado importante. Hay que implicar a los jóvenes, no cabe duda.

Autora: Isabel Solana

“Social networks have trivialized politics in late modern societies”

img_8445
Majid KhosraviNik, professor at the Newcastle University (United Kingdom)

Majid KhosraviNik is a professor at the Newcastle University (United Kingdom). His research focuses on the study of digital media, discourse and politics. He has published widely on discourse about immigration, the representation of the self and the other, national identity, and populism…

Professor KhosraviNik visited the Institute for Culture and Society (ICS) at the University of Navarra as a speaker at the conference “In the name of the people: Representing the people in twenty-first century politics,” where he spoke about “Digital discourse, populism and social media communication.” The conference took place within the ICS’s DEMOS subproject, which is part of the Public Discourse project. It received financial support from the Spanish Ministry of Economy and the European Regional Development Fund.

Has the Internet altered political processes in Western democracies?

The whole Internet, which was very welcome as the participatory web, became a space for making money. Bubble filters restrict diversity, since people see content according to their profile: So they read their own news, they perceive the world in one way, so in that sense there is no connectivity. And that actually dismantles society because there is not enough connection to have a collective society; we assume there is, but it is not as we see it, as we feel it.

Any force to reduce the collectiveness and togetherness and harmony in our society is a threat for democracy. That’s what I’m talking about with extreme individualism, because nobody cares about anybody else; it all becomes competition, what is good for me, so everybody wants to escape from paying taxes, for example, however it best suits them. But this problem also occurs in the offline world… So you don’t have this ethos or spirit of contributing to society to make it better.

The Internet is penetrating social life and changing it from the inside out. We really need to preserve our humanity in this, trying to see how it penetrates every aspect of life.

Can citizens do something to get out of this circle and look for other information, ideas and different perspectives…?

It’s possible if a large group of people, for example, completely boycotts many of these social networks, but I don’t think that will happen. Many people I know are going off social networks. I don’t think that necessarily is going to help. It’s not something that citizens can do because it’s not a problem that citizens have created. It’s a lack of leadership needed at the top level to understand what kind of problems this system is causing and regulate the whole thing.

There is an additional factor: The Internet gives more visibility to radical positions. Are moderate positions losing the battle?

I know that there’s a lot of effort, for example, to find ways to stop this. It’s difficult to do, however. How do you control it, how do you remove it… because it’s about freedom of speech… what radicalism is exactly seems relative. This level is ok, this level is not… Meaning is a very fluid thing. You can say the most horrible thing in language that looks all right. The scientific systems cannot detect it. And it’s not only about language; it’s also about connections, networks, hyperlinking.
The Internet is penetrating social life and changing it from the inside out. We really need to preserve our humanity in this, trying to see how it penetrates every aspect of life, politics, shopping, spending, everything… But not everything is negative because sometimes it’s also good. Some people who could never find friends can find their own community to talk to and feel normal.

Has populism gained ground thanks to social networks?

Social media has an inbuilt design, which favors a sort of populist, emotional and angry interactional motto; it’s what they call the attention economy, so you have to be able to say something which is different, extraordinary, what we call affective, drastic—like even threats. If you say something decent and nice and logical, nobody is going to care, so that’s in the design of social media, because it’s all about popularity. And gaining popularity means gaining the attention of people by doing something that is abnormal, in a way that you would not normally talk.

Social media systems create what we call echo chambers, pushing people into certain spaces where like-minded people only talk to like-minded people. So in that sense, you don’t really realize how stupid your idea is because nobody is there to tell you ok, that’s really wrong. This also happens in social life as well; sometimes when you are with your friends you tend to say “yes, yes, yes;” rapport is in human nature, but, on social media, it’s becoming more so because we don’t really want to be challenged.

Politics have become so professionalized, so specialized, that it has drifted from the way ordinary people live

I think there’s a problem in the democracies in Europe; they do not represent everybody in equal measure by not giving enough benefits, enough hope or sufficient future prospects equally. Sometimes this is because of traditions of corruption, sometimes, in other countries, it is about capitalism, and certain classes only benefit the few.

So because there is such grievance, unhappiness, there is a feeling that traditional, established parties and organizations are not really good enough. Thus, people go for something that is completely different, someone who doesn’t speak that language, someone who doesn’t look like them, someone who is crazy, and they say ‘that’s the person’ because that’s how I feel. We must address the particularity of each country and we cannot really say ‘in general,’ but there is a reaction against internationalism, globalization, and there is a tendency towards more nationalism, you know, the traditional self.

What can traditional parties do to combat this?

In the case of England, they are not doing what originally they were supposed to be doing. It is not about fighting the opposition party, but about representing people, and finding the actual reasons people are angry. I don’t mean that if all people are racist now we have to go on and become racists, but you have to see why they have become racist, why they feel like, for example, that immigrants are the problem.

That’s the problem in the democracy— it is not functioning well mainly because politics have become so professionalized, so specialized, that it has drifted from the way ordinary people live, and so far into technicalities. It’s a lack of connection and lack of leadership… and this is also a threat.

brexit.jpg
An anti-Brexit march in London on June 23, 2018. Wikimedia Commons (Ilovetheu).

Is this also a challenge for European institutions?

The European Union is also making mistakes by prioritizing the market economy over the representation of the people and the good for a country. In the case of Brexit, it’s not that the UK is going out of Europe because the UK is so much more capitalist, but because they feel left out, that nobody cares, that the EU is just there to make us work harder for less money or give us high-interest loans, so it’s all about this banking system that is controlling everything.

The market economy has become an ideology and it is bad for it to become the beginning and end of everything. Depending to the country, other factors appear. Some countries think that they are not really one of equal players, like Spain, Italy and maybe Portugal. And in Germany and France, the problem is more cultural; they want special treatment.

With Brexit, young people have seen what happens when they do not vote and suddenly they consider it important.

Many young Europeans have no interest in politics. To what extent can digital communication help involve them?

Initially, when social media came out, people thought ok, we are going to reconnect young people with politics because it’s easy. That didn’t happen. Social media trivialized politics. Politics got merged into economy and economy and politics also merged with media performance. There’s nothing of real politics, serious discussion, reading policy documents, argumentation… This is for late modern societies. I’m not going for Egypt or Iran, for example. Real politics is still very alive in Egypt; they use social media for politics because they feel like change is possible, and that they have responsibility for it, but responsibility comes with hope; if you don’t have hope for change and you can’t imagine it, then you don’t feel responsible for making it happen.

After Brexit, things are changing for British young people; they now say ‘ok, this thing matters.’ They also think that they are being betrayed because young people didn’t vote and older people voted for Brexit and old people are going to die soon and young people will have to deal with the consequences. If you don’t vote, this is what you get. Suddenly they think this is important. It’s a matter of making [young people] political again as much as possible.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s